Binta, la protagonista de nuestra historia, es una niña afortunada que goza de las ventajas que UNICEF reconoce en la educación:
En la escuela las niñas adquieren conocimientos y cobran una mayor conciencia de sus propias posibilidades, de tal modo que aumenta la confianza en sí misma, su capacidad de entablar relaciones sociales y de llegar a acuerdos con otras personas, sus posibilidades de ganar dinero y su capacidad de protegerse contra la violencia y la enfermedad. La educación le abriría las puertas del mundo.
Las escuelas pueden desempeñar una función protectora muy eficaz en la vida de la mayoría de los niños y la de las niñas, en especial la de los más vulnerables. La escuela no sólo aparta físicamente al niño de peligros potenciales durante la mayor parte del día, sino que también contribuye a que desarrolle habilidades y reúna información con la que pueda protegerse a sí mismo.
La educación salva y mejora la vida de niñas y mujeres. Les proporciona un mayor control sobre sus vidas y conocimientos sobre los que contribuir a la mejora de sus sociedades. El poder de tomar por sí mismas decisiones produce todos los demás bienes sociales y de desarrollo. La participación de las mujeres en el gobierno, la familia, las comunidades, la economía y el suministro de servicios, y su influencia en todos esos ámbitos, es un bien común.
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UNICEF-COMITE ESPAÑOL 2004